Reír, llorar, enfadarme, emocionarme, cabrearme, estresarme, enamorarme, saltar de alegría, tener mucho miedo… Encasillamos todas estas emociones como buenas o malas, cuando en realidad las emociones simplemente son. Me explico.

Los estados emocionales conviven con nosotros a diario, en tan solo el transcurso de un día podemos sentir muchas de las emociones nombradas al principio. El problema es cuando nos quedamos atrapados en esa emoción, si me enfado y ese enfado se queda conmigo a vivir en mi casa unos días…

Aquí está el problema. Pero tranquilo he aquí una buena solución, vamos a escucharnos y conocernos, vamos a ver dónde se quedan a vivir estas emociones en nuestro cuerpo, vamos a intentar sentirlas. ¿Y para que? pensarás… Las emociones están muy ligadas a tu proceso de ansiedad, en realidad pontelas como objetivo final, llegar a controlar tus emociones, la manera de tomarte las cosas, la manera de ver la vida, es el que te llevará a subir el último escalón hacia una vida sin ansiedad.

El control de las emociones prevé el desarrollo de la enfermedad de origen interno y las alteraciones a nivel energético. O dicho de otro modo, si tenemos un exceso emocional, consumimos mas energía de la necesaria, nos agotamos y creamos un trastorno en la función de los órganos, y empezamos con nuestros síntomas, ¿te suena de algo no?

Tenemos cinco emociones básicas según la medicina tradicional china, las cuales, si están en exceso o prolongadas durante mucho tiempo, pueden provocar síntomas de ansiedad. Son estas cinco:

La ira, la alegría, la preocupación, la tristeza y el miedo. Y cada una de estas emociones va ligada a un  a uno de estos órganos: Higado, Corazón, Bazo, Pulmón y Riñón. Por ejemplo, la ira en exceso daña el hígado; la preocupación excesiva, al bazo, la euforia al corazón, la tristeza al Pulmón y el miedo al Riñón.

Sabiendo esto, tienes un regalo en tus manos. A partir de este momento eres capaz de identificar una emoción y situarla en una parte concreta de tu organismo. Y con un poco de práctica podrás saber de dónde viene tu ansiedad y que necesitas realmente para superarla. Pero ya llegaremos a eso, de momento escúchate, ¿puedes sentir el hígado como se inflama cuando te cabrea algo? ¿Y esos pinchazos en el pecho cuando estás eufórico?

Ahora eres poderoso, tu vida va a cambiar, puedes tratar y prevenir estancamientos emocionales trabajando por ejemplo ejercicios de Qi gong de la emoción correspondiente a cada órgano. Puedes empezar con algún ejercicio que he colgado en youtube para poder practicar desde tu casa.