Hoy quería escribir un poco sobre el papel que desencadena el deporte en los trastornos de ansiedad.

En mi vida he practicado mucho deporte, pero cuando empecé con los síntomas de ansiedad este fué desapareciendo de mi vida. Cierto es que muchos síntomas de ansiedad no te permiten practicar según qué deporte de manera regular. Así que lo que te propongo si te encuentras en esa situación es un mix deporte – relajación. Te cuento un poco como funciona la cosa.

 

No todos los deportes té funcionarán contra tus síntomas de la ansiedad. La idea es que busques un deporte que cumpla las siguientes características.

Que sea en equipo: la relación con otras personas y la motivación colectiva de un equipo te ayudará a no rendirte.

Que hagas un esfuerzo físico considerable: Tienes que liberar energía estancada y para conseguirlo hay que sudar la camiseta.

Que no implique una gran concentración: Necesitas dejar de comerte la cabeza y sobretodo divertirte.

 

Una vez escogido el deporte que vayas a practicar es muy necesario combinarlo con una práctica de relajación , respiración y movimiento energético.

 

El yoga y el Qi Gong, fundamentalmente, son las técnicas ideales para sentirnos bien, recuperar la energía que perdemos a causa de la ansiedad y sentirnos algo más relajados. Caminar al aire libre,  es un ejercicio muy relajante que además nos aporta el contacto con la naturaleza absorbiendo su energía y soltando la nuestra.

 

Si realmente estás en un momento que necesitas estar solo, y te quieres saltar mi primera recomendación, hay 3 deportes estrella individuales que te ayudan a meditar y a hacer deporte a la vez.

 

Natación. Un deporte que nos permite mantener el peso, liberar tensiones y relajarnos, todo al mismo tiempo. Además, la natación reduce algunos de los síntomas de la ansiedad como los dolores musculares y actúa también contra el insomnio.

 

Running:  Correr ayuda a dejar atrás las tensiones segregando endorfinas, también conocidas como hormonas de la felicidad. Aumenta la autoestima. Té ayuda a verte bien y con energía,  elemento muy importante para afianzar la confianza en uno mismo.

 

Bicicleta: La práctica del ciclismo estimula y mejora nuestro corazón, los pulmones y la circulación disminuyendo notablemente el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Llegando hasta reducir las probabilidades de un ataque cardiaco a un 50%.  Además, montar en bicicleta con regularidad baja los niveles de grasa en la sangre.

 

Ya lo sabes, ninguno de estos deportes es muy caro de practicar, el ciclismo un poquito más que los otros, pero te animo a que pruebes cuál es el que mejor se adapta a ti y te lances a practicarlo. Verás como poco a poco tus síntomas van mejorando. ¡Ánimo!