Sube las manos hasta la altura de la cara. Las manos miran en la misma dirección que los ojos. Lentamente cierra las manos desde el dedo meñique y vas juntando los codos y bajando el cuerpo presionando ligeramente en el abdomen.

Sube poquito a poco volviendo a la posición inicial.

¿Lo ves complicado? aquí tienes un vídeo para que lo hagas conmigo.